Electrólisis percutánea: ¿qué mecanismos biológicos sustentan su uso en las tendinopatías?
La tendinopatía es una de las patologías más prevalentes en la práctica clínica musculoesquelética. Lejos del modelo inflamatorio clásico, la evidencia actual describe un proceso degenerativo caracterizado por desorganización del colágeno, alteraciones en la matriz extracelular y cambios en la actividad de los tenocitos.
En este contexto, la electrólisis percutánea se ha propuesto como una técnica de fisioterapia invasiva capaz de inducir cambios biológicos en el tejido degenerado. Sin embargo, su indicación no debería apoyarse únicamente en resultados clínicos aislados, sino en la comprensión de los mecanismos tisulares que podrían justificar su uso.
A partir de la evidencia experimental y clínica reciente, especialmente la publicada en los últimos años, podemos analizar con mayor precisión qué fundamentos biológicos sustentan su aplicación y en qué escenarios tiene coherencia clínica.
Tendinopatía: un entorno biológico alterado
La tendinopatía crónica se caracteriza por:
- Desorganización de fibras de colágeno tipo I
- Aumento de colágeno tipo III
- Hipercelularidad y proliferación de tenocitos con fenotipo alterado
- Incremento de metaloproteinasas (MMP)
- Neovascularización y cambios neurovasculares asociados al dolor
Este entorno refleja un tejido que ha perdido su capacidad de adaptación eficiente a la carga mecánica. No se trata simplemente de “degeneración”, sino de un estado de remodelado fallido.
Cualquier intervención invasiva debe justificarse en su capacidad para modificar este entorno biológico de forma coherente con los principios de reparación tisular.
¿Qué efectos biológicos produce la electrólisis percutánea?
La electrólisis percutánea aplica una corriente galvánica a través de una aguja introducida en el tejido diana. Esta corriente genera una reacción electroquímica localizada con formación de hidróxido sódico y cambios de pH en el entorno inmediato.
La revisión sistemática de Rodríguez-Sanz et al. (2024) aporta un análisis actualizado sobre los efectos biológicos y celulares de la técnica. Los hallazgos experimentales sugieren varios mecanismos relevantes.
1. Inducción de una respuesta inflamatoria controlada
Modelos experimentales han mostrado que la electrólisis puede inducir una respuesta inflamatoria aguda localizada, con incremento transitorio de mediadores proinflamatorios. En un tendón crónicamente degenerado —caracterizado por una baja actividad inflamatoria— esta activación podría facilitar la transición hacia un entorno biológicamente más activo.
Desde la práctica clínica, esto implica que la electrólisis no “regenera” directamente el tendón, sino que podría actuar como estímulo para reactivar procesos de reparación.
2. Modulación de la actividad celular
La evidencia preclínica indica que la corriente galvánica puede estimular la proliferación celular y modular la expresión génica relacionada con la síntesis de colágeno y remodelado de matriz.
La revisión de 2024 destaca que los estudios in vitro e in vivo muestran cambios en la actividad de fibroblastos/tenocitos y en la organización del colágeno, aunque con limitaciones metodológicas importantes.
Es fundamental subrayar que la mayor parte de estos datos provienen de modelos animales o celulares, lo que obliga a prudencia en la extrapolación clínica.
3. Interacción con la mecanotransducción
La reparación tendinosa depende en gran medida de la carga mecánica progresiva. La evidencia clínica disponible —por ejemplo, los estudios de Abat et al. (2015, 2016)— muestra que los mejores resultados se obtienen cuando la electrólisis se combina con programas estructurados de ejercicio excéntrico o carga progresiva.
Esto sugiere que el estímulo electroquímico podría “preparar” el entorno biológico, pero la reorganización funcional depende de la señal mecánica posterior.
Evidencia clínica en tendinopatías: ¿coherencia entre biología y resultados?
Tendinopatía rotuliana
El ensayo clínico de Abat et al. (2016) comparó la técnica ecoguiada con tratamiento electrofisioterapéutico convencional, mostrando mejoras significativas en dolor y función a favor del grupo tratado con electrólisis más ejercicio.
Un estudio previo del mismo grupo (2015) también observó mejoría clínica en tendinopatía rotuliana cuando la técnica se integraba con ejercicio excéntrico.
Estos resultados apoyan la hipótesis de que la intervención puede tener utilidad clínica, pero siempre dentro de un modelo combinado.
Epicondilalgia lateral
Rodríguez-Huguet et al. (2020) realizaron un ensayo clínico aleatorizado en epicondilalgia lateral, mostrando mejoras significativas en dolor y función frente a grupo control. Sin embargo, el tamaño muestral y el contexto clínico obligan a interpretar los resultados con cautela.
Tendinopatía aquílea
Más recientemente, Di Gesù et al. (2024) publicaron un ensayo piloto en tendinopatía aquílea, observando resultados favorables cuando la electrólisis se integraba con fisioterapia convencional.
En conjunto, la evidencia clínica sugiere beneficios en determinados cuadros de tendinopatía, aunque todavía con necesidad de estudios de mayor tamaño y seguimiento prolongado.
¿Cuándo tiene sentido utilizar electrólisis percutánea?
Desde un razonamiento clínico basado en evidencia, la técnica es más coherente cuando:
Tendinopatía crónica con fallo previo a carga estructurada
Especialmente en casos con evolución prolongada y persistencia de síntomas pese a programas de ejercicio correctamente dosificados.
Presencia de cambios estructurales focales
Cuando existe correlación clínica y ecográfica que permita intervenir de forma precisa en una zona degenerada concreta.
Integración obligatoria con ejercicio terapéutico
La electrólisis no debería utilizarse como sustituto del ejercicio. La evidencia actual indica que su efecto es mayor cuando se combina con carga progresiva.
Este enfoque, donde la técnica se entiende como herramienta dentro de una estrategia global de adaptación tisular, es coherente con el tipo de razonamiento clínico que se trabaja en programas de formación avanzada en fisioterapia invasiva, como el Máster en Fisioterapia Invasiva
¿Cuándo no está justificada?
La electrólisis percutánea pierde coherencia biológica cuando:
- No se ha realizado previamente un programa de carga adecuado.
- El dolor está dominado por sensibilización central.
- Se aplica de forma repetitiva sin criterios claros de reevaluación.
- Se presenta como técnica “regenerativa” independiente del contexto mecánico.
La narrativa simplificada de “regenerar el tendón” no está completamente respaldada por la evidencia actual. La remodelación tisular es un proceso complejo y dependiente de múltiples factores.
Seguridad y consideraciones clínicas
Aunque los ensayos revisados no reportan complicaciones graves frecuentes, deben considerarse:
- dolor postintervención,
- reacción inflamatoria excesiva,
- hematomas,
- posible exacerbación temporal del dolor.
La utilización de ecografía musculoesquelética mejora la precisión y seguridad del procedimiento.
La dosificación (intensidad, tiempo, número de aplicaciones) continúa siendo un área con variabilidad considerable y necesita mayor estandarización.
Conclusión
Los mecanismos biológicos que sustentan la electrólisis percutánea en las tendinopatías incluyen:
- inducción de una respuesta inflamatoria localizada,
- modulación de la actividad celular y del remodelado de matriz,
- posible optimización del entorno biológico previo a la carga.
Sin embargo, la evidencia disponible sugiere que su eficacia clínica depende en gran medida de su integración con ejercicio terapéutico estructurado.
La técnica tiene sentido en tendinopatías crónicas seleccionadas y dentro de un razonamiento clínico individualizado. No debe considerarse una intervención aislada ni universal.
Comprender los mecanismos biológicos permite delimitar mejor su indicación y evitar su uso indiscriminado, posicionando la electrólisis percutánea como una herramienta precisa dentro de la fisioterapia invasiva basada en evidencia.
Referencias bibliográficas
- Rodríguez-Sanz J, Rodríguez-Rodríguez S, López-de-Celis C, Malo-Urriés M, Pérez-Amodio S, Pérez-Antoñanzas R, et al. Biological and cellular effects of percutaneous electrolysis: a systematic review. Biomedicines. 2024;12(12):2818. Disponible en: https://doi.org/10.3390/biomedicines12122818
- Abat F, Sánchez-Sánchez JL, Martín-Nogueras AM, Calvo-Arenillas JI, Yajeya J, Méndez-Sánchez R, et al. Randomized controlled trial comparing the effectiveness of the ultrasound-guided galvanic electrolysis technique (USGET) versus conventional electro-physiotherapeutic treatment on patellar tendinopathy. J Exp Orthop. 2016;3:34. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s40634-016-0070-4
- Abat F, Gelber PE, Polidori F, Monllau JC, Sánchez-Ibáñez JM. Clinical results after ultrasound-guided intratissue percutaneous electrolysis (EPI®) and eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2015;23(4):1046-1052. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s00167-014-2855-2
- Di Gesù M, Alito A, Borzelli D, Romeo D, Bonomolo F, Calafiore D, et al. Efficacy of ultrasound-guided galvanic electrolysis technique and physical therapy in patients with Achilles’ tendinopathy: a pilot randomized controlled trial. J Back Musculoskelet Rehabil. 2024;37(5):1177-1188. Disponible en: https://doi.org/10.3233/BMR-230255
- Rodríguez-Huguet M, Góngora-Rodríguez J, Lomas-Vega R, Martín-Valero R, Díaz-Fernández Á, Obrero-Gaitán E, et al. Percutaneous electrolysis in the treatment of lateral epicondylalgia: a single-blind randomized controlled trial. J Clin Med. 2020;9(7):2068. Disponible en: https://doi.org/10.3390/jcm9072068

