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¿Qué sabemos realmente sobre los efectos tisulares de la electrólisis percutánea?

  1. La electrólisis percutánea intratisular (EPI®) —también denominada intratisue percutaneous electrolysis, ultrasound‑guided percutaneous electrolysis o percutaneous needle electrolysis— es una intervención invasiva en fisioterapia que combina estimulación mecánica (aguja) con corriente galvánica aplicada directamente al tejido lesionado bajo guía ecográfica. Su uso se ha extendido especialmente en tendinopatías crónicas y otras lesiones de tejido blando para intentar estimular procesos de reparación local.

    No obstante, la evidencia científica disponible es todavía limitada, heterogénea y en gran medida de baja calidad metodológica, lo que exige un análisis crítico tanto de sus efectos tisulares como de sus repercusiones clínicas reales.

    ¿Qué mecanismos tisulares propone la literatura?

    La literatura sobre EPI sugiere que sus efectos no se reducen a la punción mecánica. Existen estudios preclínicos y moleculares que describen respuestas bioquímicas y celulares tras la aplicación de corriente galvánica dirigida al tejido lesionado:

    1. Estímulo pro‑inflamatorio controlado

    Un análisis reciente de marcadores biológicos mostró que la aplicación de corriente galvánica puede generar un efecto inflamatorio local controlado, caracterizado por:

    • Aumento de citocinas pro‑inflamatorias y marcadores de muerte celular (LDH, citocromo C) en fases tempranas
    • Regulación de la inflamación con progresión del proceso de reparación
    • Expresión aumentada de elementos de remodelación como VEGF (angiogénesis) y colágeno tipo I (síntesis de matriz)
    • Disminución relativa de colágeno tipo III en las primeras fases post‑estimulación

    Este patrón sugiere que la EPI puede iniciar o restimular una fase de “inflamación reparativa” en tejidos crónicos con baja respuesta inflamatoria basal, lo que sería un preámbulo para una remodelación tisular más estructurada.

    2. Interacción entre estímulo mecánico y eléctrico

    Además de la corriente, la inserción ecoguiada de la aguja en sí introduce un estímulo mecánico que puede:

    • Disrupción de tejido fibrótico
    • Despolarización de fibras sensitivas
    • Activación de procesos de microtrauma reparativo

    La combinación de ambos estímulos —mecánico y eléctrico— seguramente actúa sinérgicamente, aunque aún no existen estudios humanos con análisis histológico directo que permitan describir con precisión la reorganización microestructural del tejido tras EPI.

    Evidencia clínica y efectos funcionales

    Aunque la mayoría de trabajos clínicos no evalúan directamente marcadores tisulares, sí aportan datos sobre cambios funcionales y de dolor, que pueden interpretarse como manifestaciones fenotípicas de procesos reparativos:

    1. Reducción del dolor y mejoría funcional

    Revisiones sistemáticas y meta‑análisis recientes muestran que:

    • La incorporación de EPI a programas de ejercicio tiende a reducir dolor y discapacidad a corto y medio plazo, aunque la calidad de la evidencia es baja a muy baja.
    • Algunas síntesis de evidencia encuentran que la EPI aplicada de forma ecoguiada es efectiva para reducir dolor por tendinosis, con efectos que se mantienen en corto, intermedio y largo plazo, aunque con moderada certeza solo en algunos subgrupos.

    Estas mejoras funcionales pueden estar vinculadas a modulación local de la nocicepción y a una respuesta reparativa tisular estimulada por el procedimiento, aunque no se puede afirmar causalidad directa ni especificar un efecto tisular único debido a la heterogeneidad de dosis, tejidos y protocolos.

    2. Comparaciones con otras técnicas

    Un ensayo clínico en supraspinatus tendinopatía reportó que la EPI combinada con ejercicio obtuvo mejores resultados en dolor, rango de movimiento y umbrales de dolor que la punción seca convencional, aunque también aquí la evidencia se considera de calidad moderada a baja y requiere replicación con protocolos más sólidos.

    Limitaciones y desafíos metodológicos

    La evidencia disponible presenta varias limitaciones claras:

    • Heterogeneidad de protocolos: intensidad y duración de corriente, número de sesiones, técnicas de guía ecográfica, diferencias en tejidos y patologías.
    • Diseños con riesgo de sesgo: tamaños muestrales pequeños y ausencia de cegamiento en muchos estudios.
    • Lack de análisis histológico humano directo: hasta ahora no existen trabajos amplios con biopsias seriadas que documenten reorganización celular post‑EPI.
    • Necesidad de RCTs más rigurosos con dosificación claramente descrita y control de variables cointervencionistas.

    Implicaciones clínicas para fisioterapeutas

    Desde una perspectiva clínica avanzada:

    • La EPI puede estimular un microambiente pro‑reparativo en tejidos crónicos con baja inflamación fisiológica, lo cual sería consistente con una activación inicial de mecanismos celulares de reparación.
    • No hay evidencia sólida que permita afirmar que la EPI sola reconstruye tendones o tejidos por completo; más bien puede funcionar como coadyuvante dentro de un abordaje integral, especialmente combinada con ejercicio terapéutico estructurado y carga progresiva.
    • La seguridad y eficacia dependen de una indicación concreta, uso ecoguiado y dosis bien definida, así como del perfil del paciente y objetivos terapéuticos.

    Conclusión

    La evidencia actual sugiere que la electrólisis percutánea genera respuestas biológicas locales que pueden facilitar procesos de reparación tisular, especialmente en entornos con tendinopatías crónicas con poca inflamación activa. Sin embargo, las conclusiones sobre efectos tisulares específicos en humanos siguen siendo preliminares, y la literatura clínica muestra mejoras en dolor y función cuando la técnica se integra dentro de programas que incluyen ejercicio y otras intervenciones terapéuticas.

    En suma, los efectos tisulares de EPI parecen estar mediados por una combinación de estímulo mecánico y electroquímico, con activación de procesos que podrían facilitar la remodelación del tejido, pero los mecanismos exactos y su traducción clínica aún requieren investigaciones más robustas y de mayor calidad metodológica.

    Referencias bibliográficas

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    5. Sánchez‑Sánchez JL, López‑de‑Celis C, Montesinos L, et al. Biological and cellular effects of percutaneous electrolysis: inflammatory profile and matrix remodeling. Biomolecules. 2025;12(12):2818. https://www.mdpi.com/2227-9059/12/12/2818

18/02/2026

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